En este libro podemos conocer a Ratón, un habitante común y corriente de un reino, el cuál era tranquilo y vivía normal, le gustaba su trabajo más que nada por el chisme y esas cosas. Pero un día su suerte cambia haciendo que tenga los poderes de un mago super poderoso y su vida cambie con muchas aventuras y demás vivencias que hacen pasártela bien.
Este es un libro sumamente diferente a lo que había leído de Laura Gallego, siento que es un cuento más enfocado a lo infantil y no se compara en nada a "Mandrágora o Todas las hadas del reino."; he leído otros libros infantiles de este tipo, donde meten la comedia y esta bueno pero cómo que no hay mucha historia, sin embargo en este que esta muy light de leer y muy chistoso, tiene una historia bastante interesante que te hace querer leyendo aún seas grande o pequeño.
Por otra parte, hasta este momento mi autora favorita en este tipo de historias llenas de magia, reyes, palacios y todo de ese tipo, es Laura Gallego, creo que hace un increíble trabajo narrando todo esto y te deja un muy buen sabor de boca.
Este es un libro sumamente diferente a lo que había leído de Laura Gallego, siento que es un cuento más enfocado a lo infantil y no se compara en nada a "Mandrágora o Todas las hadas del reino."; he leído otros libros infantiles de este tipo, donde meten la comedia y esta bueno pero cómo que no hay mucha historia, sin embargo en este que esta muy light de leer y muy chistoso, tiene una historia bastante interesante que te hace querer leyendo aún seas grande o pequeño.
Por otra parte, hasta este momento mi autora favorita en este tipo de historias llenas de magia, reyes, palacios y todo de ese tipo, es Laura Gallego, creo que hace un increíble trabajo narrando todo esto y te deja un muy buen sabor de boca.
Lo que más me gustó.
Fue cómo siempre ese mundo tan mágico que te hace creer Laura Gallego, además de que el personaje de Ratón se me hizo muy divertido y mensote. También "el universo" donde se desarrolla todo es genial.
―¡Socor…, glub, glub!
Y el mago desapareció bajo las aguas. Ratón no tuvo tiempo de ayudarlo, porque de repente algo tiró del él también y lo hundió en el fondo del mar. ―¡Eh, eh! ―protestó Calderaus desde arriba, mientras intentaba ver, entre la lluvia torrencial, lo que estaba pasando sobre el mar―. ¡Que sois mis prisioneros! ¿Adónde vais? Pero una ráfaga de viento huracanado lo arrastró lejos de allí. Mientras tanto, Ratón intentaba volver a la superficie; pero se enredó en unas algas muy suaves, de color azul, y vio cerca de él la cara de una niña que le sonreía. ―Hola ―dijo la niña, con una risita. Ratón quiso decir también «Hola», pero de su boca solo salieron burbujas. La niña volvió a reírse. Ratón intentó nadar lejos de ella, pero enseguida se vio envuelto en algas de color verde, rojo y fucsia, que le hacían cosquillas en la nariz. ―¡Eh! ―protestó una voz, y pronto apareció ante él otro rostro de niña. Ratón descubrió que las algas no eran algas, sino matas de pelo. Varias niñas nadaban a su alrededor con elegancia, arrastrando tras de sí largas cabelleras de colores. ―¿Quiénes sois? ―Somos sirenas. Y Ratón vio entonces que las niñas nadaban con hermosas colas de pez.—
Y el mago desapareció bajo las aguas. Ratón no tuvo tiempo de ayudarlo, porque de repente algo tiró del él también y lo hundió en el fondo del mar. ―¡Eh, eh! ―protestó Calderaus desde arriba, mientras intentaba ver, entre la lluvia torrencial, lo que estaba pasando sobre el mar―. ¡Que sois mis prisioneros! ¿Adónde vais? Pero una ráfaga de viento huracanado lo arrastró lejos de allí. Mientras tanto, Ratón intentaba volver a la superficie; pero se enredó en unas algas muy suaves, de color azul, y vio cerca de él la cara de una niña que le sonreía. ―Hola ―dijo la niña, con una risita. Ratón quiso decir también «Hola», pero de su boca solo salieron burbujas. La niña volvió a reírse. Ratón intentó nadar lejos de ella, pero enseguida se vio envuelto en algas de color verde, rojo y fucsia, que le hacían cosquillas en la nariz. ―¡Eh! ―protestó una voz, y pronto apareció ante él otro rostro de niña. Ratón descubrió que las algas no eran algas, sino matas de pelo. Varias niñas nadaban a su alrededor con elegancia, arrastrando tras de sí largas cabelleras de colores. ―¿Quiénes sois? ―Somos sirenas. Y Ratón vio entonces que las niñas nadaban con hermosas colas de pez.—
Lo que menos me gustó.
No me desagrado nada en absoluto. 
Canal de Youtube:
https://www.youtube.com/channel/UCLWvjXT_ABfwJp1N9BPt5Xg

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